Historia de la Ciudad de
Casilda:
La ciudad de Casilda nació a partir de la
iniciativa privada, como polo abierto a la modernización, con el aporte de los
beneficios del comercio exterior y la calidad en la formación de sus recursos
humanos, en el marco de un cuidadoso trazado urbano.
El sueño de su fundador se hizo realidad y
quizás fue más allá de lo que aquél osó imaginar.
En 1870, Carlos Casado del Alisal, español,
empresario de la colonización, fundó la Colonia Candelaria, en tierras
adquiridas de la estancia "Los Desmochados".
El impulso del comercio de granos tuvo lugar a
partir de 1878, cuando desde estas tierras salió el primer cargamento argentino
de trigo al mercado europeo.
En 1883 la instalación del Ferrocarril Oeste
Santafesino abrió una época de prosperidad y progreso
acelerado.
La villa creció a partir del alto ritmo de la
expansión agropecuaria, apoyada por el desarrollo del ferrocarril, la cercanía
del puerto y la calidad de sus recursos humanos, formados en base a la herencia
intelectual y laboral de la inmigración y el esfuerzo local.
Floreció el comercio, la actividad molinera y
el acopio de cereales y la ciudad se convirtió en centro del intercambio
regional abasteciendo a las áreas rurales colindantes.
El impulso económico trajo consigo el aumento
cuantitativo de la población y el auge de la construcción de
viviendas.
Este crecimiento de la Villa, sin embargo no
fue anárquico. La iniciativa privada de vecinos prestigiosos de la zona,
organizados en comisiones de fomento, normalizó y reguló localmente al
desarrollo y diseño urbano.
Estas comisiones de fomento, se encargaron de
llevar a cabo obras viales, de alumbrado, forestación y canalización y
controlaron, a partir de 1886, al matadero, los mercados, la construcción de los
edificios de las escuelas primarias y la supervisión de la calidad de la
enseñanza.
Los eficientes logros de la acción comunal,
con objetivos claros de progreso económico y social acompañados por el
desarrollo de su población, sirvieron de fundamento a la acción política que
consiguió elevar a la Villa Casilda a un rango de Ciudad el 29 de setiembre de
1907.
Comparando los orígenes y la evolución de
CASILDA con otros centros urbanos la ciudad marca una diferencia notable:
mantiene un siglo después de su asentamiento su dimensión y conformación
originaria, valorizada y respetada por las sucesivas
generaciones.
Y esta situación, es un indicador relevante de
la capacidad de planificación y prospectiva que tuvieron los distintos grupos
privados y de gobierno locales, a lo largo de su historia, para prever con
visión de futuro a las necesidades de crecimiento y asentamiento
urbano.
Hoy todavía, la zona urbana no ha sido
modificada y no está ocupada totalmente, ofreciendo posibilidades para nuevos
asentamientos poblacionales e
industriales.