Falleció el 16 de
noviembre de 2006 a los 81 años.
Cuando se
escriba definitivamente la historia de Casilda, difícilmente podrá faltar un
capítulo dedicado a don Héctor. Hombre entusiasta por la historia y las cosas de
la ciudad, desde las columnas de La Voz del Pueblo, el periódico de su familia, dedicó toda su vida a
comentar los momentos más importantes, a proponer ideas, a sugerir cientos de
iniciativas a los dirigentes políticos de turno, a las instituciones, a los
empresarios, a los vecinos en general. Algunas de ellas, por suerte, vieron la
realidad; otras, quedaron en el olvido.
Pero más allá
de la importancia, o de lo realizables o idílicas de sus ideas, lo notable es el
entusiasmo con que amó a esta ciudad que lo vio nacer y crecer, y el 16 de
noviembre pasado le dio su último adiós. Don Héctor amó Casilda como pocos.
Podríamos decir que la sufría, y se emocionaba a la vista de una nueva obra, un
progreso por venir.
Otra muestra
del amor que tuvo por Casilda, la dio a través del estudio de su pasado. Don
Héctor era uno de los pocos que le había dedicado años al estudio de viejos
documentos, sobre todo periódicos y publicaciones de todo tipo que llegaban a
sus manos o que consultaba en el Museo Municipal. Muchos lo reconocieron como la
“Historia viviente de la ciudad”. Como veremos más adelante, a través de
las palabras de Francisco Campabadal, don Héctor era de una memoria
prodigiosa a la hora de recordar fechas, acontecimientos, vivencias.
En el
siguiente informe, presentamos algunos aspectos de su vida, y palabras de amigos
y colegas que se expresaron en los momentos de mayor dolor para todos los que lo
quisieron.
Nota
necrológica publicada en el periódico la Voz del Pueblo
Profundo pesar
produjo la desaparición física de Delfín Héctor Cortés, nacido en Casilda
el 14 de Marzo de 1925, hijo de Delfín José Cortés y Ángela Spesott.
Sucesor de una
tradicional familia casildense, Héctor continuó la labor periodística que habían
iniciado su padre Delfín y su tío Arturo con La Voz Del Pueblo. En Marzo de 1953, asume la dirección de este
periódico, dejando ese cargo en octubre de 1987, para gozar de su jubilación.
Continuó como eficaz asesor hasta los últimos días, sumando más de cincuenta
años al servicio de estas páginas.
En esos años
que ejerció como Director, utilizó su pluma como un elemento de aporte
positivista al engrandecimiento de la ciudad, sugiriendo temas como la apertura
del bulevar Lisandro de la Torre al barrio Nueva Roma; la edificación del Museo
Municipal en su lugar actual; el proyecto de homenajear a empresas y personas de
trayectoria en Casilda (recientemente elevado por el concejal Juan M. Demmi y
aprobado); la difusión de la Primera
exportación de Trigo a Europa, entre tantos. Le quedó por ver concretado el
Monumento a Don Carlos Casado, tan reclamado por él.
Hombre de
inquebrantable fe católica, participó activamente de las misas de los domingos,
hasta que su salud se lo permitió, y en entidades parroquiales como la Acción Católica
Argentina.
Don Héctor
también estuvo en innumerables instituciones públicas, como la Asoc. Amigos
del Museo, la Asoc. Argentina
de Socorros Mutuos, la Asoc. Coop.
Policial, en la Liga Casildense
de Fútbol, entre otras. Frecuentaba el Club Social y el Círculo Deportivo, donde
jugaba al ajedrez, su pasión junto a la lectura y a la escritura.
Gran conocedor
de la historia local y regional, don Héctor era reconocido como "La Historia
viviente de la ciudad". Editó el Libro "Semblanzas" (In Memorian) en
Homenaje a Santos Fiore Tosticarelli. Mantenía largas charlas de
historias y anécdotas con Evaristo Aguirre, Domingo Gargicevich,
Dante Calcaterra, Francisco Campabadal, Santos y Hugo
Tosticarelli, Ricardo Pinat, entre otros estudiosos de nuestro
pasado.
El Foto
Club Casilda, el pasado 9 de septiembre del 2004, le tributó un homenaje a
su persona, destacando su colaboración y sus inquietudes, al que adhirieron
autoridades, amigos y familiares.
Don Héctor fue
un hombre que tuvo que soportar muchos sinsabores durante su vida, como el
devastador incendio del periódico en 1965, la pérdida de su esposa Leonor
en mayo de 2002, y el padecimiento de una fuerte dolencia neurálgica que lo
aquejó por años. A pesar de todo esto, nunca perdió la fe y siempre se aferró a
sus convicciones de vida, que se basaron en los conceptos de amistad, ética y
moral.
Los últimos
meses de su vida, una nueva enfermedad lo obligó a permanecer en la cama,
solicitando su típico cigarrillo y la infaltable “La
Capital” de todos los días; además, continuaba con su manía de
corregir “La
Voz del Pueblo”,
aún después de impresa.
Sin dudas, el
día de su entierro, el cielo gris de Casilda manifestaba su tristeza por perder
a uno de los últimos procuradores y defensores de la historia y las costumbres
de su ciudad, a la que tanto quiso y estudió. Un profundo silencio se adueñó del
cortejo ante su tumba; quizás en ese instante, Héctor se había llevado todas las
palabras, dejando nudos en las gargantas y lágrimas en los ojos.
Rogamos al
Altísimo por su eterno descanso, quedándonos la esperanza de que en el cielo
junto a Leonor, ya comparten esa felicidad y paz eterna que buscamos en la
tierra.
Tus Hijos,
Marcelo y Javier.
Don
Héctor, en su tarea de todos los días, frente a su máquina de escribir.
Palabras
pronunciadas por Francisco Campabadal en su programa radial
Alcancé a
conversar con don Héctor en algunos momentos en que recuperaba todavía toda su
lucidez y entonces podía conversar. Después de la charla cayó en un cruel dolor
que lo tenía totalmente apesadumbrado, y poco a poco fue perdiendo los sentidos.
Fue cruel la agonía, el dolor lo tenía muy mal. Sin embargo ayer jueves y si
como una ley del periodista obligara a una cosa de esa naturaleza, alcanzó a
recuperar su conocimiento, como si estuviera en el mejor momento; en su lecho,
llamó a su hijo.
Y ¿qué le
puede haber dicho en ese momento?
- ¿Cerraron el
diario, ya está lista la edición, quedó todo bien?
El diario, el
periódico; porque están los hijos, están los padres, porque están los nietos,
porque está lo que queda de la familia: todas las cosas queridas que no se puede
reemplazar con nadie, pero, para el periodista hay algo que lleva metido adentro
y hasta que en lo último de su lucidez, será esto que Héctor hizo ayer. No se
podía ir sin preguntar si el periódico había salido, porque era su vida, eso era
lo que él llevaba metido adentro. Estoy seguro de que nos va a pasar a todos los
que hemos abrazado esta profesión del periodismo, que tal vez muchos no sepan a
que nos lleva, a veces ni la familia ni las cosas más queridas pueden reemplazar
a la búsqueda imperiosa de una información que tiene que salir inmediatamente. Y
Héctor, antes de despedirse definitivamente de sus hijos, alcanzó a preguntar si
el diario había salido. La ley del periodista.
Conformábamos
quizás hasta sin saberlo un grupo que podríamos llamarnos a nosotros mismos “de
los recolectores de recuerdos y de la historia chica”. Algunos con mucha más
sabiduría; otros con mucho más entusiasmo. Pero de cualquier manera, el amor a
la ciudad nos tenía embanderados en ese grupo que trataba de atesorar cada
pedacito grande de la historia de la ciudad. Santos Tosticarelli, el
referente obligado, él sabía porque había estudiado, sabía porque conocía; y
cada cosa o cada duda que teníamos de la ciudad, íbamos a él. Antonio Medez,
el que mejor describía y escribía los usos, costumbres y personajes de nuestra
ciudad. Héctor, en cambio, era el de la memoria de las fechas, que
recordaba asombrosamente, no se le escapaba nada. Le podíamos preguntar algo a
Santos, confirmarlo con Antonio, pero la fecha exacta se la preguntábamos a
Héctor, que seguramente la recordaba con precisión.
Se fue Santos,
se fue Antonio, y ayer (jueves) se fue Héctor. Esta mañana pasé a despedir al
amigo, al viejo periodista, aquel hombre que un día por probar otras cosas se
fue a Gendarmería; pero el alma del periódico le tiró y se volvió, y ahí se
quedó. Y ahí siguen sus hijos y ahí seguramente seguirán sus nietos, porque hay
una historia detrás de cada página, detrás de cada columna, detrás de cada día,
en que se esté escribiendo “La Voz del Pueblo”.
Héctor Cortés,
el viejo periodista y querido amigo, el colega, el recolector de historias y de
recuerdos, se los ha llevado con él. Qué difícil va a ser, cuando en una mañana
tengamos que averiguar una fecha, no poder preguntársela, porque más allá de ir
a buscar en los archivos, era simplemente llamarlo a él: ¿Te acordás Héctor, sí
aquel día en que hubo aquel fenómeno aquí en Casilda…? Ah sí, tal fecha, tal
día. No decía la hora de puro humilde.
Héctor Cortés,
no cabe ninguna duda de que fue un personaje dentro de la ciudad; un pedazo de
historia de una ciudad, que se llevó con él retazos de esa historia.
Viejo amigo,
viejo colega, que descanses en paz.
Palabras
pronunciadas por Guillermo Monclús en su programa radial
Nunca nadie se
va del todo, decimos siempre desde acá; nunca nadie se va definitivamente, y
muchos menos aquellos que han dejado una huella, muchos menos aquellos que han
dejado una impronta a través de su vida, precisamente, han dejado una marca
indeleble.
Y el hecho de
proseguir la línea fundacional de un periódico que es marca registrada en esta
ciudad, y de haberlo llevado a cabo durante tantos años y de tener a la ciudad y
su gente, a su paisaje y su urbanismo, sus costumbrismos y a sus modalidades,
como bandera, díganme si de verdad no es haber dejado una huella al andar.
Y por eso que
este parte que nos llega y que dice, que ha fallecido aquí en Casilda y en el
día de hoy (jueves) don Delfín Héctor Cortés, de “La Voz del Pueblo”, tiene por un lado esa sensación de la
tristeza. Y uno así lo consideraba; peor también, tiene esa sensación que se van
sin irse, aquellos que se van sin dejarnos porque precisamente lo que han hecho,
han concretado, lo que han dejado, los trascienden. Como dice el poeta: ellos
vencen por una vez la muerte.
Ha fallecido
don Héctor Cortés a los 81 años. Vaya para sus hijos Marcelo y Javier,
para sus hijas políticas, sus nietos, el abrazo y el solidarizarnos con ese su
sentir; pero al mismo tiempo, si se puede, darles la seguridad de que éste que
dice murió es unos de esos tipos que no se van nunca.
Algunas notas
enviadas a sus familiares
Ante la
circunstancia que les toca vivir por la irreparable pérdida de su señor padre,
el apreciado Don Héctor Delfín Cortés (q.e.p.d.) en nombre del Departamento
Ejecutivo Municipal y en el mío propio, cumplo en hacerles llegar mis más
sinceras condolencias.
En esta ciudad
de Casilda seguramente se lamentará la partida definitiva del Sr. Cortés, hombre
público que desarrolló una fecunda labor como empresario, ejercida con eficacia,
honestidad y hombría de bien.
En lo
personal, la desaparición física del querido Héctor, significa la pérdida de un
respetado conciudadano. En la esperanza de que a través de la resignación se
mitigue el dolor que hoy embarga ese hogar, hago extensivos mis pésames a todos
sus familiares y quedo a vuestra disposición.
Lic. Eduardo
Daniel Rosconi,
Intendente Municipal
Ante este
momento que están viviendo por la irreparable pérdida de su padre, Don Héctor
Delfín Cortés (q.e.p.d.), cumplo en hacerles llegar el más sincero pésame.
Esperando que la resignación calme el dolor que en estos momentos embarga ese
hogar.
Dario Gigli,
Secretario de Gobierno
La comunidad
de esta ciudad de Casilda lamentará profundamente la partida definitiva de quien
fuera destacado hombre público que desarrollara una fecunda labor como
empresario, cargo que ejerciera con eficacia, honestidad y hombría de bien.
Arq. Raúl
Daniel Pietronave, Secretario de Planeamiento Urbano y Viviendas
El Jefe de
Policía del Departamento Caseros hace llegar a la familia Cortés sus más
sentidas condolencias, en razón del lamentable fallecimiento de su padre. Al
mismo tiempo, ruega a Dios les brinde el consuelo ante tan irreparable pérdida.
Comisario
Mayor Rubén Diego Rimoldi, jefe de la UR IV Caseros
La Dirección
de la Escuela
de Educación Técnica Nº 283, y por su intermedio toda la Comunidad Educativa Institucional, hace llegar a los familiares de Delfín
Héctor Cortés, quién fuera Asesor de tan prestigioso medio gráfico, el más
sentido pésame.
Prof. José
Luis Rodríguez, Director Esc. de Educ. Técnica Nº 283.
Ante la
partida física del Sr. Delfín H. Cortés, desde LALCEC Casilda deseamos acompañar
con todo afecto a su familia, en este difícil momento. Elevamos una oración a
Dios nuestro señor, rogando por el eterno descanso de su alma.
Comisión
Directiva de LALCEC Casilda
La Comunidad Educativa
Escuela Nº 490 “Gral. San Martín” le desea a ustedes que Dios les de todo el
valor necesario para soportar este duro golpe. Los acompañamos en el dolor.
Directora
Prof. Carina Vaudagna.
La Comunidad Educativa
Escuela Nº 1245 “Dr. Bernardo Houssay” hace llegar sus condolencias ante el
deceso de Delfín H. Cortés protagonista comprometido con su ciudad, emprendedor,
afanoso y en permanente contacto con la gente, quien fuera titular de “La Voz del Pueblo”, medio de prensa local de intachable
trayectoria. Con el fallecimiento de Don Héctor Casilda ha perdido uno de sus
más dignos e importantes representantes.
Prof. Ana
M. Baroni, Secretaria, Prof. Liliana Biagini, Directora.
Al enterarme
de la desgraciada noticia sobre el fallecimiento de v/padre, deseo expresarles
mi pesar y solidaridad en tan difícil momento. Además, permítanme rescatar el
trabajo que él realizo en favor del periodismo y la historia en Casilda y
región.
Osvaldo
Salomón,
Presidente Comunal de Chabás.
Queridos
amigos: Los acompaño en este momento de prueba con mi oración y afecto sincero.
Delfín ha sido un hombre de bien que dejó una huella imborrable. Seguirá vivo de
alguna manera en ustedes y en las buenas obras que hizo. Ellas lo acompañarán
hasta la vida eterna. Ahora más que nunca sientan el afecto de todos los que
los queremos en serio. El amor es más fuerte que el dolor. Dios amor los
sostenga con su misericordia y los consuele. Ofrezco misas por el querido
Delfín.
Pbro Jorge
Raúl Nardi. Iglesia San José de la Caridad. Rosario.
Delfín, una
persona de bien dedicada a la vehiculización de los aconteceres de nuestra
ciudad. Su moral, dignidad y hombría seguirá trascendiendo en nuestra memoria y
la de todos los casildenses.
Jorge Lezcano,
presidente Asoc. Vecinal del Barrio Nueva Roma
Les quiero dar
mi más sentido pésame por el fallecimiento de vuestro padre. En nombre de mi
familia y de todo el Tiro Federal de Casilda, queremos que sepan que sentimos
tan dolorosa pérdida. Ojalá se repongan rápidamente porque su labor, SU
periódico, el de SUS padres tiene que seguir en la calle siempre. Fuerza
MUCHACHOS!!
Fabian Giugge,
presidente del Tiro Federal casilda
Con
la desaparición de Don Héctor la comunidad de Casilda pierde un excelente
colaborador de muchos años en todos los órdenes y muy en especial en el ámbito
periodístico. Mucho apoyo recibí siempre de su parte, dentro y fuera de la Comisión
de Amigos del Museo y Archivo Histórico Municipal, especialmente durante la
construcción del nuevo edificio, hoy orgullo de la ciudad. Estoy seguro de que
Uds. seguirán su ejemplo. Acepten mis más sentidas condolencias.
Dante Luis
Calcaterra, compañero en la comisión Amigos del Museo
Se fue Héctor,
el custodio de la memoria y de los hechos de todo un pueblo y de la región. Un
verdadero caminante de la información, un buscador permanente, recorría
incansablemente la ciudad, con paso ligero y seguro, recopilando novedades para
volcarlas en las páginas que tanto quería. Héctor supo ganarse el aprecio de
mucha gente que reconoció su trayectoria y lo respetó apreciando a su persona,
por todo lo que representó, dejando tras de sí imborrables enseñanzas. Estoy
seguro de que fue a reencontrarse con su amada Leonor, pero juntos seguirán
estando entre nosotros.
Eloy M.
Troanes,
periodista deportivo.
Con motivo del
fallecimiento de don Delfín Héctor Cortés, sus familiares han recibido
innumerables mensajes de condolencias por parte de vecinos de Casilda. Algunas
de ellos fueron: Carlos Tosticarelli y Flia.; Flia. Branciari; Flia. Borroni;
Flia. Gallardini. Jorge Giaccumino y Sra.; Geriátrico “Nuestro Hogar”; Mari
Marozi; Tarticia Ottaviani; Rodolfo Licera; integrantes del Club de Leones; del
Club Rotario; del Centro Económico, del Museo; de la Liga de Fútbol; de OAME.; Lalcec; Club Alumni; Escuela
Dorrego y otras instituciones. Jorge Santillán; Flia. Palomeque; Hebe, Andrea
Novello; Adriana Suby; Eugenio Viale; Juan M. Demmi; Jorge Costa y Flia.; Stella
Manzoni; Raúl Lanas; Omar Merlo y Sra.; Adrián Giulli, Franco Dodorico; Rogelio
T. y H. Elena y Sra.; Ricardo Fregoni; Juan C. Bacalini; Ana Toffoni; Hugo
Racca; Jorge Ponzano; Norma Perín; Luis Garma, José Pardo, Beatriz Bondino y
Flia.
Palabras de
agradecimiento de sus familiares, publicadas en La Voz del Pueblo
Sus hijos
Marcelo y Javier, sus hijas políticas Marisel Branciari y Silvina D´Arcangelo,
sus nietos Nazareno, Delfina y Valentina, sus hermanas Edit e Iris, sus hermanos
políticos, cuñados, sobrinos, sobrinos políticos y demás familiares, agradecen
la presencia en el velatorio y sepelio de sus restos, el envío de ofrendas
florales, donaciones en su memoria y las muestras de dolor a través de misas,
notas y comentarios; gracias a todos los que de una u otra manera se
solidarizaron con nuestro profundo dolor. La familia de D. Héctor Cortés hace
público el reconocimiento a los colegas y amigos Guillermo Monclús y Francisco
Campabadal, de Radio Casilda, a FM de la Candelaria,
y a otros colegas orales, escritos y televisivos, por las tan sentidas palabras
vertidas en los medios de comunicación. A directivos y personal de Ecas S.A. y
Notuel S.S., a la Dra. Marta
Mogues, al Dr. Gustavo Zilicani, a María del Cármen de Berrini, quien nos ayudó
a rezar el Rosario, al Padre Mons. Eugenio Zitelli por su guía espiritual y
cálidas palabras de despedida; a Eduardo Rosconi, a la custodia de honor
encabezando el acompañamiento del féretro en todo el trayecto hasta el
Cementerio “San Salvador”, a cargo de Germán Zarantonello, y a todos los que nos
acompañaron en este difícil trance.