Empresarios
inolvidables: Augusto Montanari (1882 - 1959)
La ciudad de
Casilda no sería la misma de no haber actuado aquí una serie de profesionales
que la supieron pensar y construir. Uno de ellos, tal vez el más importante, fue
don Augusto Montanari, un italiano que llegó a fines de 1905 con un
título de la Scuola
Popolare di Disegno di Riccione, su pueblo natal, hoy convertido en uno de los destinos turísticos más
coquetos de Italia. En Casilda don Augusto, como lo conocía la gente, formó
familia, constituyó su empresa y contribuyó con su arte e inteligencia a
delinear algunos de los ejemplares más bellos de nuestra arquitectura.
A
continuación, te ofrecemos un texto escrito en diciembre de 2005 por nuestro
director, en ocasión de cumplirse 100 años de la llegada del gran constructor.
HACE
100 AÑOS LLEGABA UN CONSTRUCTOR
Por Hugo
Racca
En un momento
de diciembre de 1905, cuya fecha no hemos podido determinar, llegaba Augusto
Montanari a Villa Casilda.
Había nacido
en Riccione, sobre el Mar Adriático, por entonces una incipiente población
balnearia de la región Emilia Romagna, noreste de Italia. Tenía sólo 23 años y
enormes deseos de trabajar y progresar. Como todo joven que aspira a un futuro
mejor, traía muchas expectativas. Pero lejos estaba de imaginar que su aporte
resultaría fundamental para embellecer y engrandecer esta villa ansiosa de
brazos e ideas, que estaba a un paso de convertirse en ciudad. Traía también un
diploma que el año anterior le había otorgado la Scuola Popolare di Disegno de su pueblo natal, que revalidó de inmediato y le
permitió inscribirse como constructor en el Consejo de Ingenieros de la
provincia de Santa Fe.
Recién
establecido en Casilda esposó a Teresa Mantelli y trabajó con Santino
Giúdici, con quien formó la sociedad Montanari y Giúdici. Pero en
1914, al regresar de un viaje por Italia, se independizó y fundó la Empresa Constructora
Augusto Montanari.
En 1946, con
la incorporación de sus hijos Dante y Augusto, y más tarde Dina
(tuvo otro hijo, Armando, que falleció a los siete años), la sociedad
pasó a llamarse Augusto Montanari e Hijos SRL, hasta su extinción, a
inicios de los años 70.
La empresa
fundada por Montanari funcionó en calle Moreno al 2200, donde tenía la
administración, el corralón de materiales, la fábrica de mosaicos, el taller de
carpintería y una fábrica de sillas y sillones; mientras que en barrio Nueva
Roma contaba con un gran horno para producir ladrillos.
Entre sus
obras más importantes, podrían citarse la construcción del edificio de la Municipalidad
de Casilda, del Club Círculo Deportivo Casilda, el gimnasio cubierto del Club A.
Alumni, la fábrica de Básculas Latorre y las estaciones de servicio de Enrique
J. Nizzo y Rossetti Hnos. También hizo la Biblioteca Popular Carlos Casado, la Sociedad Dante
Alighieri, el Colegio y Capilla Nuestra Señora de la Misericordia,
el basamento para el monumento al Gral. San Martín y numerosas viviendas de
familias de la ciudad. La empresa también construyó escuelas, clubes, edificios
de instituciones y casas en diversos pueblos de la región.
Montanari fue
un constructor de edificios y de sueños, que entregó lo mejor de su arte y
capacidad como empresario. En sus más de 50 años de actividad en Casilda,
impulsó obras en varias instituciones y facilitó la concreción de la casa propia
a muchas familias, gracias a sus prácticas comerciales liberales y flexibles
para adaptarse a las posibilidades de cada uno. Sus obras aún se destacan por su
fina arquitectura y su gran calidad de terminación, muestras inconfundibles de
un tiempo donde las cosas se hacían con otros criterios.
Don Augusto,
como lo llamaban sus amigos, falleció de un paro cardíaco a los 76, en Italia,
durante un viaje de visita a sus hermanos. Sus restos fueron trasladados de
inmediato a la Argentina
y descansan en el panteón familiar del cementerio San Salvador de Casilda. Desde
diciembre de 1994 la esquina de Moreno y Fray Luís Beltrán, lugar donde había
construido su vivienda y educado a sus hijos, lleva su nombre, en un intento de
la comunidad por conservar su recuerdo.
Los edificios
que dejó quedarán para siempre como testigos de su fino talento. Entre tantos,
se destacan por su belleza el palacio Municipal de Casilda y la sede de la Biblioteca Popular
“Carlos Casado”, dos muestras del arte y del saber hacer de don Augusto
Montanari, constructor de grandes realidades.
Los edificios de la
Municipalidad de Casilda y de la
Biblioteca Popular
“Carlos Casado”, dos muestras del arte de don Augusto Montanari.